Por qué un escaparate necesita un vidrio especial
El escaparate es la cara del negocio, pero también suele ser su punto más vulnerable: una gran superficie de vidrio, a pie de calle, con el género a la vista. Un vidrio normal o un templado sencillo se rompen con un golpe y dejan el hueco abierto. Un vidrio antirrobo está pensado precisamente para lo contrario: aguantar el ataque el tiempo suficiente para que el intento de robo fracase.
Qué es un vidrio antirrobo
El vidrio antirrobo es un vidrio laminado de varias lunas unidas con láminas de PVB. Cuando se golpea, las lunas se agrietan, pero las láminas mantienen el conjunto unido y el vidrio sigue cerrando el escaparate. Cuantas más lunas y láminas tiene la composición, más golpes necesita un ladrón para abrir un hueco por el que pasar.
Por eso el vidrio antirrobo no se elige por su espesor «a ojo», sino por su clase de resistencia, que se obtiene en ensayos normalizados.
Cómo se clasifica: la norma UNE-EN 356
La norma europea UNE-EN 356 ensaya el vidrio de seguridad frente al ataque manual y lo clasifica en dos grupos:
Resistencia al impacto (clases P1A a P5A). Se deja caer repetidamente una bola de acero de 4,11 kg sobre el vidrio desde alturas crecientes. El vidrio supera la clase si la bola no lo atraviesa.
| Clase | Ensayo |
|---|---|
| P1A | 3 impactos desde 1,5 m |
| P2A | 3 impactos desde 3 m |
| P3A | 3 impactos desde 6 m |
| P4A | 3 impactos desde 9 m |
| P5A | 9 impactos desde 9 m |
Resistencia al hacha y al martillo (clases P6B a P8B). El vidrio se golpea con un hacha y un martillo y se cuenta cuántos golpes hacen falta para abrir un hueco de 400 × 400 mm.
| Clase | Golpes necesarios |
|---|---|
| P6B | De 30 a 50 |
| P7B | De 51 a 70 |
| P8B | Más de 70 |
Las clases B son las más exigentes: simulan un ataque decidido con herramientas.
Qué tener en cuenta para elegir
No hay una clase única para todos los escaparates. Para decidir, conviene valorar:
- Lo que se expone: cuanto más valioso y fácil de llevar es el género, más alta debe ser la clase.
- La ubicación y el riesgo del local: calle, horario, antecedentes de robos en la zona.
- El resto de la protección: un cierre metálico, una alarma o la vigilancia cambian cuánto tiempo tiene que resistir el vidrio por sí solo.
- La carpintería: el vidrio debe ir en un marco y con unos anclajes a la altura de su clase; si no, se puede sacar entero.
- El tamaño del hueco: los escaparates grandes requieren composiciones y carpinterías dimensionadas para ese vidrio.
- El seguro: si su póliza exige una clase mínima de vidrio, compruébela antes de encargarlo.
Otras ventajas del vidrio laminado en el escaparate
Además de la seguridad, el vidrio laminado filtra la mayor parte de los rayos UV, lo que ayuda a que el género expuesto no se decolore, y reduce el ruido de la calle frente a un vidrio simple.
Cómo le ayudamos
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