Dos formas de hacer seguro un vidrio
Un vidrio normal (recocido) se rompe en trozos grandes y afilados. Para evitarlo hay dos caminos muy distintos, y de ahí vienen los dos grandes tipos de vidrio de seguridad:
- Cambiar el propio vidrio con un tratamiento térmico: es el vidrio templado.
- Unir varias lunas con una lámina plástica que las mantiene juntas: es el vidrio laminado.
Los dos se consideran vidrio de seguridad, pero se comportan de forma opuesta cuando se rompen, y esa es la clave para elegir uno u otro.
Cómo se fabrica cada uno
El vidrio templado se calienta a alta temperatura y se enfría de golpe con aire. La superficie queda en compresión y el interior en tensión. El resultado es un vidrio hasta cinco veces más resistente que el recocido frente a golpes, flexión y cambios bruscos de temperatura. Como esa tensión interna no admite manipulaciones, todos los cortes, taladros y cantos se hacen antes de templar.
El vidrio laminado se fabrica intercalando una o varias láminas de PVB (butiral de polivinilo) entre dos o más lunas, y uniéndolo todo con calor y presión. Se nombra por el espesor de sus lunas: un laminado 4+4 son dos lunas de 4 mm con su lámina intermedia.
Cómo se rompe cada uno
| Vidrio templado | Vidrio laminado | |
|---|---|---|
| Al romperse | Se fragmenta en trozos pequeños sin aristas cortantes | Se agrieta, pero los fragmentos quedan pegados a la lámina |
| El hueco | Queda abierto | Sigue cerrado |
| Riesgo de cortes | Bajo | Bajo |
| Riesgo de caída de trozos | Sí (trozos pequeños) | No |
| Protección frente a intrusión | No, una vez roto | Sí, según su composición |
Otras diferencias
- Ruido: las láminas del vidrio laminado amortiguan el sonido, por lo que aísla más que un vidrio simple. Existen además láminas específicamente acústicas.
- Rayos UV: la lámina de PVB filtra la mayor parte de la radiación ultravioleta, lo que ayuda a que muebles y género expuesto no se decoloren.
- Rotura espontánea: el templado puede romperse sin golpe, de forma excepcional, por inclusiones de sulfuro de níquel. El tratamiento Heat Soak Test reduce al mínimo ese riesgo.
- Manipulación: el templado no se puede cortar después de fabricado; el laminado convencional sí.
Cuál elegir según el uso
- Puertas de vidrio y mamparas de baño: vidrio templado, por su resistencia a los golpes del uso diario.
- Barandillas, cubiertas y lucernarios: vidrio laminado, porque el vidrio no puede caer aunque se rompa.
- Escaparates y protección frente a robos: vidrio laminado de varias lunas; es la base del vidrio antirrobo y antivandálico.
- Ventanas con problemas de ruido: vidrio laminado, a ser posible con lámina acústica.
- Fachadas y grandes acristalamientos: templado con Heat Soak Test o laminado, según el proyecto.
Y cuando se necesitan las dos cosas, se combinan: un laminado formado por lunas templadas suma la resistencia del templado y la capacidad del laminado de seguir en su sitio, algo habitual en barandillas y suelos de vidrio.
Qué dice la normativa
El Código Técnico de la Edificación (documento básico de seguridad de utilización, DB SUA) exige que el vidrio situado en zonas con riesgo de impacto —puertas, paños junto a zonas de paso, barandillas— tenga una resistencia determinada, que se clasifica con el ensayo de péndulo de la norma UNE-EN 12600. Por eso, en esas zonas no vale cualquier vidrio: hay que usar vidrio de seguridad adecuado.
En Temper fabricamos vidrio templado y vidrio laminado a medida en nuestro taller de Leganés, conforme al marcado CE. Si duda entre uno y otro, cuéntenos para qué lo necesita y le asesoramos.