Guía técnica

Vidrio templado o laminado: diferencias y cuál elegir

Actualizada el · Temper S.L., cristalería desde 1955

En resumen

El vidrio templado es una sola luna tratada térmicamente: es hasta cinco veces más resistente que el vidrio normal y, si se rompe, se deshace en trozos pequeños sin aristas cortantes, pero deja el hueco abierto. El vidrio laminado une dos o más lunas con láminas de PVB: al romperse se agrieta, pero los fragmentos quedan pegados y el vidrio sigue en su sitio. El templado protege frente a cortes; el laminado, además, frente a caídas e intrusiones.

Dos formas de hacer seguro un vidrio

Un vidrio normal (recocido) se rompe en trozos grandes y afilados. Para evitarlo hay dos caminos muy distintos, y de ahí vienen los dos grandes tipos de vidrio de seguridad:

  • Cambiar el propio vidrio con un tratamiento térmico: es el vidrio templado.
  • Unir varias lunas con una lámina plástica que las mantiene juntas: es el vidrio laminado.

Los dos se consideran vidrio de seguridad, pero se comportan de forma opuesta cuando se rompen, y esa es la clave para elegir uno u otro.

Cómo se fabrica cada uno

El vidrio templado se calienta a alta temperatura y se enfría de golpe con aire. La superficie queda en compresión y el interior en tensión. El resultado es un vidrio hasta cinco veces más resistente que el recocido frente a golpes, flexión y cambios bruscos de temperatura. Como esa tensión interna no admite manipulaciones, todos los cortes, taladros y cantos se hacen antes de templar.

El vidrio laminado se fabrica intercalando una o varias láminas de PVB (butiral de polivinilo) entre dos o más lunas, y uniéndolo todo con calor y presión. Se nombra por el espesor de sus lunas: un laminado 4+4 son dos lunas de 4 mm con su lámina intermedia.

Cómo se rompe cada uno

Vidrio templadoVidrio laminado
Al romperseSe fragmenta en trozos pequeños sin aristas cortantesSe agrieta, pero los fragmentos quedan pegados a la lámina
El huecoQueda abiertoSigue cerrado
Riesgo de cortesBajoBajo
Riesgo de caída de trozosSí (trozos pequeños)No
Protección frente a intrusiónNo, una vez rotoSí, según su composición

Otras diferencias

  • Ruido: las láminas del vidrio laminado amortiguan el sonido, por lo que aísla más que un vidrio simple. Existen además láminas específicamente acústicas.
  • Rayos UV: la lámina de PVB filtra la mayor parte de la radiación ultravioleta, lo que ayuda a que muebles y género expuesto no se decoloren.
  • Rotura espontánea: el templado puede romperse sin golpe, de forma excepcional, por inclusiones de sulfuro de níquel. El tratamiento Heat Soak Test reduce al mínimo ese riesgo.
  • Manipulación: el templado no se puede cortar después de fabricado; el laminado convencional sí.

Cuál elegir según el uso

  • Puertas de vidrio y mamparas de baño: vidrio templado, por su resistencia a los golpes del uso diario.
  • Barandillas, cubiertas y lucernarios: vidrio laminado, porque el vidrio no puede caer aunque se rompa.
  • Escaparates y protección frente a robos: vidrio laminado de varias lunas; es la base del vidrio antirrobo y antivandálico.
  • Ventanas con problemas de ruido: vidrio laminado, a ser posible con lámina acústica.
  • Fachadas y grandes acristalamientos: templado con Heat Soak Test o laminado, según el proyecto.

Y cuando se necesitan las dos cosas, se combinan: un laminado formado por lunas templadas suma la resistencia del templado y la capacidad del laminado de seguir en su sitio, algo habitual en barandillas y suelos de vidrio.

Qué dice la normativa

El Código Técnico de la Edificación (documento básico de seguridad de utilización, DB SUA) exige que el vidrio situado en zonas con riesgo de impacto —puertas, paños junto a zonas de paso, barandillas— tenga una resistencia determinada, que se clasifica con el ensayo de péndulo de la norma UNE-EN 12600. Por eso, en esas zonas no vale cualquier vidrio: hay que usar vidrio de seguridad adecuado.

En Temper fabricamos vidrio templado y vidrio laminado a medida en nuestro taller de Leganés, conforme al marcado CE. Si duda entre uno y otro, cuéntenos para qué lo necesita y le asesoramos.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

¿Cuál es más resistente, el templado o el laminado?

Frente a un golpe o a la flexión, el templado es más resistente: hasta cinco veces más que un vidrio recocido del mismo espesor. Pero una vez roto no protege, porque cae en pedazos. El laminado puede romperse con un golpe menor, pero sigue cerrando el hueco. Por eso no se trata de cuál es más resistente, sino de qué tiene que hacer el vidrio cuando se rompa.

¿Se puede cortar un vidrio templado?

No. Una vez templado no admite cortes, taladros ni muescas: todo se hace antes del templado. El laminado convencional, en cambio, sí puede cortarse después de fabricado.

¿Qué vidrio hay que poner en una barandilla?

En una barandilla el vidrio tiene que seguir en su sitio aunque se rompa, para que nadie caiga. Por eso se utiliza vidrio laminado, a menudo compuesto por lunas templadas o termoendurecidas para sumar resistencia.

¿Y en una mampara de ducha?

Lo habitual es vidrio templado: resiste bien los golpes y, si se rompe, lo hace en trozos pequeños que reducen el riesgo de cortes.

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